martes, 1 de septiembre de 2015

Mis 42.2 y La Vida

  Las metas no se cruzan al terminar lo que empezaste ese día, va mucho más atrás de eso. Un buen inicio puede solo la pretensión  de alcanzarlas, otro la continuación o culminación de un trabajo hecho que su recompensa será cruzar.

      Podría decir que cuando me inscribí al Maratón de la Ciudad de México, 7 meses previos al evento, que ese sería el inicio, pero en mi caso va mucho, mucho más atrás. Esta es la 9na  vez que tengo la satisfacción de cruzar esta meta del maratón, además de un sin número de eventos deportivos en diferentes partes. Aclaro que mi intención no es presumir… bueno alomejor  si un poco. Tal vez se preguntan, por qué si este cuate ha cruzado tantas y tantas veces la meta, ¿porque no plasmo estas palabras antes?, ¿qué tiene de particular este maratón que los demás no tienen? la respuesta no la sé, con dolor de piernas y un poco de tiempo, decidí sentarme enfrente de mi “Surface” para escribirlas. Además que por estas fechas ando en esto de las letras, bueno esa es otra historia y otra meta que algún día cruzaré y de seguro también escribiré al respecto, por ahora no me quiero desviar de tema en cuestión.


      Desde que inicié en esto de las carreras, se convirtieron una distracción en mi vida, familiar y laboral, ayudando un poco a aliviar ciertas tensiones del diario con el nerviosismo que genera tener un evento de este tipo. Desde que te decides o te inscribes comienza una matadora cuenta regresiva aumentando la tensión día  a día hasta la fecha del vencimiento, y para colmo de algo impuesto por uno mismo ¿Qué necesidad? Esta pregunta pasa por mi mente cada vez que me encuentro en la fase más dura de las competencias, acompañada de un ¡Ahora si ya no vuelvo a ponerme en esta situación! Situación, en su mayoría, si no es que en todas las veces, se refiere a sufrir, ¿Por qué Sufrir? ¿Que la vida per se no trae por si misma sufrimiento?, tenemos que además ponerle de nuestra propia mano y para colmo en una actividad que su naturaleza es recreativa (Hablando del deporte amateur) ósea por el gusto de hacerlo. 

¿Gusto=Sufrimiento? Creo que para las 30 mil almas que nos encontrábamos corriendo por las calles y avenida de la ciudad !Lo Fue! Ya que no solo corres esa cantidad monstruosa de kilómetros, también hay meses de preparación previa donde pasas un gran número de horas corriendo, girando toda tu vida social alrededor de tu entrenamiento. 

      Aun no termino… falta el mero día, la desmañanada ese domingo para llegar a tiempo a la salida oficial del evento, la tensión de poder encontrar un baño por si te gana el nervio y una vez terminado todo el relajo que es salir, donde se camina y mucho además de sufrir un buen embotellamiento  y demás molestias cuando lo único que quieres es llegar a tu casa para meterte a la regadera con agua muy caliente.

      Es increíble, y con algo de experiencia lo digo, ¡como tanta tensión y sufrimiento pueden borrarse solo al cruzar una línea!, así de simple, una marca en el piso que separa el sufrir del gozar, como si mandaras todos esos archivos a la papelera de reciclaje, dejando únicamente los recuerdos de lo todo aquello que vimos que nos causó emoción.

¿No debería ser así la Vida?... Recordar siempre las satisfacciones y mandar a la “Papelera de Reciclaje” todas las molestias, incomodidades y dolores que sufrimos para llegar a ellas.


nuevoenletras.net

1 comentario:

  1. Muy buena idea para reflexionar... pero creo que a veces la meta es lo menos importante. El camino a la meta es realmente lo que nos da todo ese dolor y toda esa alegría en la vida y cruzar la meta es solo el principio de otro camino nuevo.

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